| ►Mal servicio, habitaciones sucias y un problema para reservar son algunos de los inconvenientes que pasamos un grupo de amigos y yo cuando se nos ocurrió hospedarnos en el Hotel Amatlán de Quetzalcoatl, en Tepotztlán, Morelos. El problema inició cuando tuvimos que soportar el mal genio del empleado que nos atendió para reservar en el lugar. Luego, los cuartos que nos asignaron estaban en pésimas condiciones, al grado de que se encharcaron con la lluvia que cayó durante la noche. Todas nuestras pertenencias se mojaron y nadie se hizo responsable. Solicitamos a la recepción dos toallas extras, las cuales nunca llegaron; tuvimos que volver a pedirlas el domingo por la mañana. Ninguna de las habitaciones contaba con agua caliente. Me comuniqué a la recepción para explicar el problema, la respuesta que recibí fue: "¡Ah!, es que no ha abierto la llave del lavabo. Tiene que dejar correr el agua del lavabo por tres minutos,luego la cierra y se va a la regadera". Lo hice, pero no hubo ningún resultado. Volví a llamar y enviaron a un empleado a revisar el calentador. Logramos escasos minutos de agua tibia, pero no caliente. Molesta por el trato y las condiciones del lugar, mandé un e-mail al gerente Jorge Salinas para explicarle lo ocurrido. Luego de algunos días, su respuesta fue la siguiente: "Que lastima me da su caso, pero así somos y ni modo, mejor no regrese". Es increíble que en una empresa de servicios tengan esa actitud, si bien no esperábamos en absoluto un reembolso, al menos si una disculpa, que estuvieran conscientes de las fallas para mejorar, pero me queda muy claro que con esa actitud reflejan su filosofía y mediocridad. |
| Hospedaje de miedo |
| Fecha: 2007-11-23 |
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